Esta nueva medida se enmarca dentro de las diversas actuaciones que se están llevando a cabo para mejorar la seguridad vial o lo que es lo mismo reducir la siniestrabilidad en las carreteras. La iniciativa está respaldada por diversos estudios, tanto a nivel nacional como europeo. El más importante de todos ellos lo realizó el SWOV, el servicio holandés de seguridad vial, que analizó las ventajas y también los inconvenientes de esta medida. La conclusión es que la obligatoriedad de esta medida, reduciría los accidentes con víctimas mortales en un 24,6%, un porcentaje muy a tener en cuenta, sobre todo en nuestro pais donde las cifras de muertes en carretera son muy elevadas.
Por lo que respecta a los efectos positivos que llevaría consigo las luces de cruce las 24 horas destaca el aumento de la visibilidad y mejora en la estimación de las velocidades y las distancias de los vehículos. En los aspectos negativos se refieren al enmascaramiento de los vehículos que no llevan las luces de conducción diurna, además de una posible pérdida de visibilidad de las motos, que ya utilizan las luces durante el día.La solución que se estudia podría estar en incorporar luces de otro color. Si se aprueba esta medida, España se integraría en la lista de los 22 países que ya utilizan este sistema en Europa.
El incremento en el consumo de combustible es uno de los principales argumentos en contra de esta medida. Pese a todo el aumento no es muy significativo ya que oscila entre el 1 y el 3%, mucho menor que la utilización del aire acondicionado, con lo que el gasto extra variaría entre 10 y 20 litros al año. Como consecuencia también se produciría una mayor emisión de dióxido de carbono. Y otro aspecto negativo es el excesivo consumo de las bombillas, aunque en el mercado existen modelos de focos de bajo consumo, diseñados para uso continuo.