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    Filtros: Guía de funcionamiento y sustitución

    1 de enero de 2003
    Existen básicamente 4 grupos principales de componentes de filtración o tipos de filtros en un vehículo: el filtro de aceite, el filtro de aire, el filtro de combustible (tanto para gasolina como para diesel) y el filtro de habitáculo.
    El mercado de filtración ha sido un mercado en crecimiento en la última década, aunque en los últimos dos años se ha ralentizado un poco debido a que los fabricantes de automóviles han optado por ampliar los intervalos entre revisiónes, gracias a los avances en el campo del automóvil en general y del sector de la filtración en particular.

    Mercado por Tipos

    Según Arvin Meritor, propietario de la marca Purolator, alrededor del 50% de los filtros vendidos corresponden a filtros de aceite, el 30% son filtros de aire y el 20% a filtros de combustible.

    El porcentaje de los filtros de habitáculo aún es relativamente bajo, aunque todo apunta a un incremento vertiginoso en los próximos años, ya que entre el 80 y el 90% de los vehículos nuevos que salen al mercado van equipados con aire acondicionado y filtro de habitáculo.

    Funciones

    El filtro de aire es un elemento vital para el buen funcionamiento del motor, ya que está encargado de tratar uno de los dos componentes que entran a formar parte del elemento energético propulsor. Nos referimos al aire: este elemento esencial se mezcla con el combustible, se enciende y, finalmente, la explosión producida y controlada de esta combinación proporciona la energía necesaria para desplazar el vehículo.

    Por cada litro de combustible utilizado, son necesarios entre 2.400 y 2650 litros de aire, que deben atravesar el único camino abierto para acceder al motor, es decir, a través del filtro del aire. Por tanto, el papel del filtro del aire consiste en facilitar el acceso de grandes volúmenes de aire hasta el propulsor del vehículo, así como en reducir su desgaste al evitar que las impurezas del aire lleguen hasta el interior del motor.

    La función del filtro de aceite es la de limpiar, refrigerar, lubrificar y proteger las superficies metálicas de un motor. El papel del filtro del aceite consiste, en colaboración con el rendimiento de los aceites lubricantes, en eliminar de forma permanente la suciedad del aceite para el motor, proporcionando la máxima seguridad y protección.

    Los carburadores, las bombas de inyección directa y los inyectores actuales se caracterizan por sus altas prestaciones. Sin embargo, para poder mantenerlas, el combustible debe mantener una cierta pureza, estando desprovisto de partículas de suciedad y de óxido. El filtro de combustible evita que las partículas contaminantes penetren en el combustible, y separan el agua para prevenir la corrosión.

    La tapa o carcasa del filtro de combustible puede estar compuesta de aluminio, ya que se trata de un material que previene cualquier deformación y una posible fuga de combustible en caso de accidente.El filtro de habitáculo es uno de esos elementos desconocidos por el usuario que sólo recuerda cuando se estropea el aire acondicionado. Su misión consiste en evitar que las minúsculas partículas de polvo, suciedad y polen, entren en vehículo; evitando posibles reacciones alérgicas que pongan en peligro al conductor.

    Sustitución

    Los filtros requieren de un mantenimiento continuado, que implica también su sustitución cada cierto tiempo, lo que redundará en un buen rendimiento del vehículo y en un mayor confort del conductor y los pasajeros del mismo. Sin embargo, es muy difícil predecir con exactitud el momento de la sustitución de este elemento, ya que varía de un vehículo a otro, y depende de la utilización que se haga del mismo (tipo de trayecto, duración del mismo, clima, etc). Por tanto, lo más recomendable es seguir la tabla de sustituciones propuesta por el fabricante del vehículo. En este reportaje ofrecemos unas recomendaciones por termino medio a titulo informativo, así como las consecuencias que pueden acarrear al vehículo la falta de mantenimiento de este tipo de componente.

    - Filtro de Aceite: Un filtro de aceite puede obstruirse o bloquearse debido a su uso. En ese caso, el aceite sucio se vierte en el motor, acortando la vida del mismo (al provocar el recalentamiento y la corrosión de ciertas partes del propulsor). Se recomienda reemplazar aproximadamente cada 10.000 kilómetros.

    - Filtro de aire: Si el filtro de aire se obstruye, el rendimiento del motor se reduce, provocando disminuciones en la potencia y un mayor desgaste del motor. Se recomienda reemplazar cada 15 ó 20 mil kilómetros, especialmente en zonas muy urbanizadas (donde se concentran gran cantidad de partículas de polvo y suciedad) o se se circula habitualmente por calzadas no asfaltadas.

    - Filtro de combustible: En un vehículo de gasolina, un filtro sucio puede interferir en el flujo de gasolina hacia el motor, provocando un menor rendimiento del propulsor del vehículo, pudiendo llegar en casos extremos a producir su parada total. En un vehículo diesel, la bomba de combustible y los inyectores son especialmente sensibles al agua. Por ello, el filtro de combustible de los motores diesel tiene la función principal de separar el agua del combustible para prevenir, gracias a un correcto funcionamiento, la corrosión y el desgaste prematuro del motor. La recomendación es reemplazar el filtro de motores diesel cada 20.000 kilómetros y el de vehículos de gasolina aproximadamente cada 40.000 kilómetros.

    - Filtro de habitáculo: Si este tipo de filtro no es sustituido con regularidad, el aire del habitáculo no puede regenerarse, ni tampoco pueden ser eliminadas las impurezas que contiene, como el polvo o el polen. Aunque no afecta directamente a la seguridad del vehículo, si puede ocasionar alergias en el conductor y provocar un accidente.

    Además, el escaso mantenimiento y sustitución de este elemento puede afectar al rendimiento de los vehículos equipados con aire acondicionado, pudiendo provocar averías en el circuito cerrado del mismo debido a la saturación del filtro.

    La recomendación más general es reemplazar al menos una vez al año, especialmente en áreas urbanas o caminos no asfaltados, y si se realiza una utilización intensiva del aire acondicionado.

    Fuente: Purolator (Arvin Meritor LVA)
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