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Los neumáticos en buen estado te pueden salvar la vida

Un 16% de los accidentes de tráfico se deben al mal estado del vehículo. Y en un 60% de estos casos los neumáticos son la causa directa

Según el Instituto de Tráfico y Seguridad Vial (INTRAS), más de la mitad de los accidentes de tráfico, debidos al mal estado del vehículo, están relacionados con el estado de los neumáticos. La presión inadecuada es la causa principal de este tipo de accidentes. Para la prevención de estas situaciones peligrosas existen sistemas de control de presión que avisan al conductor del cambio de presión de los neumáticos.

La presión inadecuada de los neumáticos provoca accidentes y graves daños en su vehículo

Tal como detalla el Instituto de Tráfico y Seguridad Vial (INTRAS), en España hay un 16% de vehículos implicados en accidentes con víctimas en el cual, dentro de las causas del accidente, aparece relacionado algún defecto en su estado en el momento del siniestro. En este sentido, el defecto que muestra el 60% de estos vehículos guarda relación con el estado de sus neumáticos.

Varios de los nuevos modelos de automóviles que se lanzan al mercado incorporan los denominados sistemas de control de presión, que previenen situaciones peligrosas en la conducción avisando del cambio de presión que puede producirse en los neumáticos. De este modo, el conductor es inmediatamente alertado si la presión de uno o más neumáticos oscila fuera de los márgenes de seguridad predeterminados en el vehículo mientras se está conduciendo.

Grave riesgo de accidente

Nuestra costumbre de mantenimiento nos dice que hacemos revisiones periódicas de nuestro automóvil cada 30.000 kilómetros. Sin embargo para la mayoría de conductores resulta difícil detectar el mal funcionamiento de un neumático por la falta o el exceso de presión, habida cuenta de que la inspección visual ya no sirve en modo alguno con el uso de neumáticos más rígidos y de perfil más reducido.

La baja presión en el neumático provoca una mayor superficie de contacto con el suelo, lo que redunda en el aumento de su temperatura, con la consiguiente degradación de la goma en los extremos de la banda de rodamiento, produciéndose así su desgaste irregular. Conducir con la presión baja puede ser motivo incluso de su rotura o reventón. Por su parte, el inflado en exceso repercute directamente en la reducción de la área de huella del neumático con el suelo y en su capacidad de amortiguación.

Síntomas característicos de un problema de presiones en los neumáticos son cierta rigidez en los desplazamientos laterales del automóvil, una menor estabilidad y un ángulo de deriva que puede ser motivo de accidente. El control es problemático en frenazos, curvas y virajes repentinos para evitar obstáculos. Casi la mitad de los pinchazos tiene lugar cuando la presión de los neumáticos es demasiado baja.

Conducir con la presión baja cuesta más dinero

La baja presión de los neumáticos es además una pérdida de dinero, conducir con un 10% menos de la presión recomendada incrementa el consumo de combustible en un 2%, al tiempo que los neumáticos reducen su kilometraje en torno al 20% hasta quedar fuera de uso.

Sistema de alerta continua

Los fabricantes de neumáticos incorporan a su gama los productos run-flat, neumáticos capaces de continuar con la marcha normal del vehículo ante una súbita pérdida de presión en uno o varios de los neumáticos. Incluidos de serie como complemento a la seguridad activa del vehículo por distintas marcas de gama media y alta, su popularización gradual se producirá en los próximos años, dando forma a un nuevo diseño del automóvil al eliminar así, la rueda de repuesto.

Los automóviles que incorporan esta innovadora tecnología, añaden en su tablero de mandos un receptor visual y acústico que mide en todo momento la presión y la temperatura de cada uno de los neumáticos del vehículo. Desde el captador, acoplado entre la llanta y el neumático, se trasmite una señal continua que se recibe en el tablero, convirtiéndose en un sistema de alerta constante que sirve como ayuda para que el conductor mantenga una presión correcta y no se preocupe por su control periódico. Es, pues, recomendable que la instalación de los sistemas de control de presión se lleve a cabo por montadores de neumáticos especializados.

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