| Los
neumáticos en su punto
El
neumático es, junto al diseño del
chasis, uno de los elementos más importantes
para que el conductor disfrute del máximo
placer de la conducción y, lo que es más
importante, de la máxima seguridad. De
ahí la estrecha vigilancia, debido cuidado
y óptimo mantenimiento que debemos prestar
a este, repetimos, accesorio tan vital.
Desde
el más pequeño utilitario hasta
el más poderoso deportivo deben contar
con unos neumáticos adecuados a sus prestaciones,
al tipo de conducción y a las condiciones
climatológicas y estado de las carreteras
por donde habitualmente circulamos. Pese a su
banal apariencia, el neumático es un elemento
de importancia capital en la dinámica de
cualquier vehículo. De hecho, es el hilo
conductor entre el suelo y el propio vehículo
y, por él pasan todas las cosas que suceden
alrededor de este último.
Por
tanto, prestarle una debida atención nos
traerá aparejados muchos beneficios, ya
sea una mayor estabilidad y confort de marcha,
un óptimo placer de conducción,
una aquilatada economía de uso y, especialmente,
una seguridad superior. A continuación,
les ofrecemos una serie de consejos básicos
sobre el correcto mantenimiento y uso de los mismos,
pensando no sólo en la seguridad, sino
también en prolongar la vida útil
y en mejorar la economía de uso.
- Las
dimensiones y características
del neumático que equipa el coche de
serie son las ideales para obtener el máximo
rendimiento. El fabricante conoce mejor que
nadie las prestaciones de sus productos y, por
tanto, es, junto a los servicios técnicos
de neumáticos oficiales, una de las voces
más autorizadas en este sentido. Por
ello, déjese aconsejar y no cambie los
neumáticos a su antojo.
No
utilice nunca neumáticos antiguos
o usados. Una conducción "cuidadosa"
alarga la vida de los neumáticos. Si
es "brusca" acorta la duración
de los mismos.
- Cuando
acuda a cambiar sus neumáticos
no se fije sólo en el precio. Las prestaciones
tampoco deben pasar a un segundo plano.
- Utilice
neumáticos del mismo tipo en
ambos ejes. La combinación de distintas
calidades o medidas pueden causar graves trastornos.
- Compruebe
las presiones regularmente. Es una
operación bastante sencilla y siga atentamente
las recomendaciones del fabricante. Una presión
correcta mejora la estabilidad y la duración
del neumático, además de implicar
un menor desgaste.
- Mida
la presión con los neumáticos
en frío (cuando el vehículo
lleva estacionado al menos una hora o no haya
recorrido más de tres kilómetros
a baja velocidad). De lo contrario, tenga en
cuenta que el manómetro marcará
una presión superior a la real.
- Los
manómetros de las gasolineras suelen
tener un margen de error, pues sufren las inclemencias
del tiempo y de los golpes. En caso de duda,
iguale las presiones de un mismo eje, un poco
al alza.
- En
viajes largos, adapte la presión
a las condiciones de la carretera por la que
va a transitar, especialmente si circula a una
velocidad constante y con mucha carga.
Limpie
la suciedad del tapón de las válvulas.
Es fundamental para garantizar una buena estanqueidad.
También sustituya los tapones que falten.
- Evite
subirse a los bordillos o a pequeños
obstáculos similares. De verse obligado
a hacerlo ponga mucho cuidado en la maniobra.
- Equilibre
regularmente sus neumáticos de
cara a evitar vibraciones. Acuda siempre a un
servicio especializado.
- Haga
comprobar la alineación de la
dirección si los neumáticos delanteros
presentarán señales de desgaste
excesivo o desigualdades.
- Una
frenada de emergencia o un bloqueo
inoportuno es fácil que deteriore seriamente
los neumáticos. Esté atento a
su estado si esto ocurriera.
- Vigile
visualmente y de forma periódica los
neumáticos con el fin de detectar cortes,
abombamientos, grietas...
- En
este sentido, preste también
atención a la profundidad de la banda
de rodamiento y observe el límite legal.
- No
se olvide de comprobar regularmente
el estado y la presión del neumático
de repuesto. Le evitará muchas sorpresas.
Lo
que la ley exige
Debe
saber que la ley insta a cumplir una serie
de exigencias con relación al estado
y el cuidado de los neumáticos. Esté
atento, pues si no cumple con los requisitos
legales puede ser sancionado.
- Los
neumáticos deben ser los adecuados
para el uso al que se destina el vehículo
(tipo y dimensiones homologadas) y deben
inflarse a las presiones recomendadas
por el fabricante.
- No
deben instalarse neumáticos de
diferentes tipos en ruedas opuestas del
vehículo.
- Ningún
neumático debe presentar rotura
alguna ni un corte de una longitud superior
a los 25 mm o el diez por ciento de la
anchura de la sección del neumático.
- No
debe haber protuberancias, bultos o desgarraduras.
Tampoco debe quedar al aire parte alguna
de la estructura interna.
- Los
neumáticos de coches, furgonetas
y remolques ligeros deben tener una profundidad
de la banda de rodadura de al menos 1,6
mm.
- Cuando
se use un neumático de repuesto
provisional, la velocidad máxima
del vehículo no debe superar los
80km/h.
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Artículo
ofrecido por la revista Dunlop

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