|
Las
raíces americanas
Pregunte
“¿Quién inventó el
automóvil?” y un alto porcentaje
de las respuestas será Henry Ford. Este
error tan habitual, es el homenaje al hombre que
hizo posible que el automóvil llegará
a millones de personas.
Aunque
normalmente se asume que el automóvil nació
y fue concebido en Europa, un buen número
de inventores americanos y europeos trabajaron
en la idea más o menos al mismo tiempo
a finales del siglo XIX. Sin embargo, se puede
atribuir plenamente a Henry Ford la fabricación
del automóvil que millones de personas
se podrían permitir. Su filosofía
era: “Construiré un vehículo
para la gran multitud… será tan barato
que nadie... dejará de tener uno.”
Gracias
a la visión y el celo de Henry Ford, nació
Ford Motor Company.
Tres
gigantes – acero, petróleo y transporte
– sirvieron de escenario a Henry Ford y
el inicio de Ford Motor Company. En 1864, un año
después del nacimiento de Ford, se desarolló
el proceso de fundición y comenzó
la edad moderna del acero.
El
año siguiente, la industria del petróleo
extendió el primer tramo corto de una vasta
red de oleoductos que finalmente alimentaría
a un regimiento de 75 millones de automóviles.
En 1869, el continente americano estaba recorrido
por los raíles de acero del ferrocarril.
Ford
Motor Company inició su andadura en Detroit,
en una pequeña fábrica de vagones
transformada el 16 de junio de 1903. Sus recursos
consistían en herramientas, aparatos, maquinaria,
planos, especificaciones, proyectos, patentes,
algunos modelos y 28.000 dólares en efectivo
proporcionados por 12 inversores.
Junto a Henry Ford, los primeros accionistas de
la recién nacida compañía
eran un empresario del carbón, el contable
del empresario, un banquero que se fiaba del empresario
del carbón, dos hermanos que poseían
una tienda de máquinas de hacer motores,
un carpintero, dos abogados, un administrativo,
el propietario de un almacén de productos
de mercería y un hombre que hacía
molinos de viento y rifles.
El
primer vehículo puesto a la venta fue descrito
como “la máquina más perfecta
del mercado” y “tan sencilla que un
chaval de 15 años la podría manejar.”
La primera venta se hizo al Dr. E. Pfennig de
Chicago, quien compró el vehículo
un mes después de la creación de
la empresa, para alegría de los preocupados
accionistas que veían con nerviosismo como
las cuentas del banco habían descendido
hasta los 223 dólares.
Durante
los siguientes cinco años, el joven Henry
Ford, primero como ingeniero jefe y después
como presidente, dirigió un programa integral
de desarrollo y producción que se trasladó
en 1905 desde las instalaciones alquiladas en
Mack Avenue, Detroit, a un edificio mucho más
grande en las calles Piquette y Beaubien. Un total
de 1.700 vehículos – el primer Modelo
A – salieron de la vieja fábrica
de vagones durante los primeros 15 meses de funcionamiento.
Entre
1903 y 1908, Henry Ford y sus ingenieros pasaron
sistemáticamente por 19 letras del alfabeto
– desde el Modelo A al Modelo S. Algunos
de esos vehículos fueron modelos experimentales
que nunca se hicieron públicos.
Algunos
tenían dos cilindros, algunos cuatro y
uno seis; algunos eran accionados por cadena y
otros por árbol de levas, y en dos de ellos
, el motor estaba situado detrás del asiento
del conductor. Quizás el más famoso
de los vehículos producidos fue el Modelo
N - una pequeña y ligera máquina
de cuatro cilindros que salió a la venta
por 500 dólares-. El Modelo K, una limousine
de seis cilindros valorada en 2.500 dólares,
obtuvo unas ventas muy pobres.
El
fracaso del Modelo K, junto a la insistencia de
Ford en que el futuro de la compañía
residía en la producción de vehículos
económicos para un gran mercado, causó
una creciente distensión entre Ford y Alexander
Malcomson, el empresario del carbón de
Detroit que fue decisivo para que se aumentara
el capital inicial de 28.000 dólares. Como
resultado, Malcomson dejó la compañía
y Ford adquirió una buena parte de sus
acciones para incrementar su cartera hasta el
58,5 por ciento. Se convirtió en presidente
en 1906, sucediendo tras su muerte al banquero
de Detroit John S. Gray.
Pero
los desacuerdos entre los accionistas no amenazaron
el futuro de la joven compañía tan
seriamente como lo haría un hombre llamado
George Selden. Selden tenía una patente
de “locomotoras de carretera” impulsadas
por motores de combustión interna. Para
proteger su patente formó un poderoso sindicato
para ceder la licencia a fabricantes selectos
y sacar derechos de cada “carruaje sin caballos”
construido o vendido en América.
Apenas
se habían abierto las puertas de la fábrica
de Mack Avenue, cuando el sindicato de Selden
presentó una demanda contra Ford Motor
Company, que había empezado el negocio
sin la correspondiente licencia de Selden.
Otras
compañías de automóviles
habrían pagado los derechos antes de arriesgarse
a luchar contra el sindicato Selden. Pero Henry
Ford estaba convencido de que la patente de George
B. Selden sobre todo los vehículos de carretera
impulsados por motores de combustión interna
no era válida y que había que hacerle
frente. Por ello, él y sus socios se enfrentaron
a la demanda.
Ocho
años más tarde, en 1911, después
de juicios increíblemente complicados y
costosos, Ford Motor Company ganó la batalla
que la liberaría, al igual que a toda la
floreciente industria de la automoción,
de esta amenaza a su posterior desarrollo.
El
Modelo T
Mientras tanto, y pese al acoso del sindicato
de Selden, la pequeña compañía
floreció. Hasta aquel momento, el automóvil
había sido un juguete de ricos. Pero el
sueño de Henry Ford era construir un vehículo
tosco pero sencillo y a un precio que todo el
mundo se lo pudiera permitir. Aquel vehículo
de ensueño era el Modelo T, el automóvil
más famoso de la historia. Aunque se vendía
finalmente por tan sólo 260 dólares
sin extras, a casi todo el mundo le gustaban esos
extras y el precio medio rondaba los 400 dólares.
El
Modelo T irrumpió en la historia el 1 de
octubre de 1908. Henry Ford lo llamó “el
vehículo universal.” Se convirtió
en el símbolo del transporte económico
y fiable que tiraba para adelante cuando otros
vehículos se quedaban atascados en las
carreteras embarradas. El Modelo T se ganó
la aprobación de millones de americanos
que cariñosamente apodaron “Tin Lizzie”
El primer año de producción del
modelo T se llegó hasta las 10.660 unidades,
batiendo todos los récords de la industria.
El
comienzo de la producción en serie
A finales de 1913, Ford Motor Company producía
la mitad de los automóviles que se hacían
en Estados Unidos. Para poder cumplir con la demanda,
Ford inició la producción en serie
en la fábrica. Ford sostenía que
con un trabajador asignado en cada puesto, con
una tarea específica que hacer, el automóvil
tomaría forma de una manera más
rápida y ahorraría más horas
de trabajo.
Para
probar esta teoría, se arrastró
un chasis con cuerda y cabrestantes por el suelo
de la planta de Highland Park, Michigan, en verano
de 1913. ¡Había nacido la producción
en serie! Finalmente, el Modelo T salía
de las cadenas de montaje a una velocidad de uno
cada 10 segundos de cada día laborable.
Henry
Ford sorprendió al mundo el 5 de enero
de 1914 al anunciar que el salario mínimo
de Ford Motor Company sería de 5 dólares
por día, más del doble que la cantidad
mínima existente. Ford creía que
puesto que ahora era posible fabricar vehículos
económicos en serie, se podría vender
más si los empleados podían permitírselos.
Ford consideraba que el pago de 5 dólares
por 8 horas de trabajo al día era la mejor
reducción de costes que había hecho.
“Puedo encontrar métodos de fabricación
que darán sueldos altos,” decía.
“Si recortas los sueldos, también
recortas el número de clientes.”
El
Modelo T supuso una revolución rural. Los
5 dólares por día y su filosofía
supusieron una revolución social. La línea
de montaje móvil supuso el inicio de una
revolución inicial.
En los 19 años que el Modelo T estuvo produciéndose,
se fabricaron y vendieron 15.007.033 vehículos
sólo en los Estados Unidos. Ford Motor
Company se convirtió en un gigantesco complejo
industrial firmemente establecido que se expandió
por todo el globo. Durante esos años de
expansión febril, la empresa:
•
Se traslada a una planta más grande en
Highland Park, Mich. (1910)
• Estableció la primera planta de
montaje de la industria, en Kansas City, Mo. (1911)
• Estableció nuevas plantas en Filadelfia,
Mineápolis, Long Island City y Búfalo
para poder responder a la demanda
• Comenzó la producción de
camiones y tractores (1917)
• Comenzó la construcción
del gigantesco complejo Rouge en Dearborn, Mich.
(1917)
• Produjo en masa barcos “Eagle”,
los legendarios caza submarinos de la Primera
Guerra Mundial (1918)
• Pasó a ser propiedad en su totalidad
de Henry Ford y su hijo, Edsel, que sucedió
a su padre como presidente (1919)
• Compró la Lincoln Motor Company
(1922)
• Construyó el primero de los 199
aviones Ford Tri-Motor utilizados por las primeras
aerolíneas comerciales de América
(1925)
En
1927, se le había pasado su momento al
Modelo T. Mejorado pero básicamente sin
cambios durante muchos años, estaba cediendo
terreno frente a máquinas más potentes
y atractivas que ofrecían los rivales de
Ford. En Mayo de 1931, se cerraron las plantas
de Ford de todo el país durante seis meses
para preparar las herramientas para el nuevo Modelo
A.
El
Modelo A era un vehículo ampliamente mejorado
en todos los aspectos. Más de 4.500.000
unidades, en diferentes diseños de carrocería
y en una gran variedad de colores, salieron a
las carreteras del país entre finales de
1927 y 1931.
Pero
el Modelo A sería desechado por la demanda
de más lujo y potencia de los clientes.
Ford Motor Company tenía ambas en su siguiente
aparcición, su primer V-8, que se presentó
en público el 31 de marzo de 1932. Ford
fue la primera empresa de la historia en lograr
un bloque motor V-8 de una sola pieza. Hubo expertos
que le dijeron a Ford que no se podía hacer.
Pasaron muchos años antes que los rivales
de Ford aprendieron como producir en masa un V-8
fiable.
Mientras
tanto, el vehículo Ford y su potente motor
se convirtió en el favorito de los Americanos
con ansias deportivas.
Hubo
un parón en la producción de vehículos
civiles en 1942, cuando la empresa tuvo que aunar
todas sus fuerzas en la guerra. Iniciado por Edsel
Ford, el gigantesco programa en tiempos de guerra
produjo 8.600 bombarderos B-24 “Liberator”
de cuatro motores, 57.000 motores de avión
y más de un millón de tanques, destructores
y otros elementos de maquinaria de guerra en menos
de tres años.
Henry
Ford II se hace con el control
Edsel
Ford murió en 1943 cuando el programa estaba
llegando a su máximo auge. Un entristecido
y envejecido Henry Ford retomó la presidencia
hasta el final de la Segunda Guerra Mundial, momento
en que dimitió por segunda vez. Su nieto
mayor, Henry Ford II, se convirtió en presidente
el 24 de septiembre de 1945. Fue presidente de
la junta desde el 13 de julio de 1960, hasta el
13 de marzo de 1980 y siguió siendo presidente
de la comisión financiera hasta su muerte
en 1987.
Incluso
cuando Henry Ford II sacó el primer vehículo
de posguerra de la industria, estaba haciendo
planes para reorganizar y descentralizar la empresa.
Perdiendo millones de dólares al mes, Ford
Motor Company se encontraba en una pobre condición
para recuperar su posición de antes de
la guerra como un gran referente en la industria
tremendamente competitiva de la automoción.
Del mismo modo que su abuelo se enfrentó
a los problemas del inicio de la compañía,
el joven Henry Ford II se enfrentó a la
tarea de construir una compañía
de automoción de nuevo.
Habiendo
cedido definitivamente el manejo de la empresa
a su nieto, Ford vivió tranquilamente con
su mujer Clara, en su casa “Fair Lane,”
en Dearborn hasta su muerte el 7 de abril de 1947
a la edad de 83 años.
Poco
después de su muerte, sus dos nietos más
jóvenes, Benson y William Clay, asumieron
grandes responsabilidades en la empresa.
En 1948, todas las compañías importantes
de la automoción se presentaron al público
con cambios dramáticos en sus ofertas.
Después de tres años de presentar
vehículos del ’42 mejorados, una
próspera América de posguerra estaba
dispuesta a la revolución del diseño
en la industria de la automoción.
El
8 de junio de 1948, se introdujo el Ford 1949
con gran repercusión en el Waldorf Astoria
de Nueva York. El elegante y suave Ford ’49
montaba suspensión delantera independiente,
y se incorporaron nuevas ventana trasera que se
podían abrir. La integración de
la carrocería y los guardabarros fue una
novedad que estableció un estándar
para el futuro del diseño de la automoción.
El Ford ’49 dio a la Ford Motor Company
la oportunidad de retomar el segundo lugar en
el competitivo escenario americano de los fabricantes
de automóviles. En 1949, Ford vendió
aproximadamente 807.000 vehículos con unos
beneficios de más de 177 millones de dólares
desde los 94 millones del año anterior.
Esto supuso el mayor volumen de vehículos
desde 1929.
Diversificación
El programa de reorganización de posguerra
de Henry Ford II , restableció rápidamente
la salud de la compañía y la lanzó
a un programa de expansión que tuvo como
consecuencia la creación de 44 plantas
de fabricación, 18 de montaje, 32 almacenes
de piezas, dos inmensos campos de pruebas y 13
instalaciones de investigación e ingeniería
en los Estados Unidos. Además de incrementar
sustancialmente las instalaciones de producción
de vehículos de Ford, el programa estableció
la diversificación de la empresa en áreas
como finanzas, seguros, repuestos y mantenimiento,
electrónica, cristal, industria aeroespacial
y alquiler de vehículos.
Hoy
en día, además de producir las marcas
Ford, Lincoln, Mercury, Mazda y marcas de Automoción
de Primera Línea (Aston Martín,
Jaguar, Land Rover, Volvo), la compañía
tiene intereses en el mundo de las finanzas (Ford
Credit), en los repuestos y el mantenimiento (División
de Atención al Cliente de Ford) y en el
alquiler de vehículos (Hertz).
Ford Credit, filial de la que Ford Motor Company
es propietaria única, es la empresa más
grande del mundo dedicada a la financiación
de automóviles. Con más de 11 millones
de clientes en 36 países, tiene una variada
plantilla de casi 20.000 empleados. También
da servicios financieros a más de 12.500
Concesionarios, concediendo préstamos integrales
de capital e hipotecas.
Ford
Credit es líder en satisfacción
y lealtad del cliente, ganando más premios
de J. D. Power que ningún otro proveedor
de servicios financieros del mundo de la automoción.
Ford Financial Services se creó en octubre
de 1987 para proporcionar una fuente estable de
ingresos y complementar así el negocio
automotriz de la compañía centrándose
a la vez en las necesidades de los clientes.
Hertz,
filial indirecta de la que Ford Motor Company
es propietaria única, es la empresa más
grande de alquiler de vehículos del mundo.
Opera en más de 140 países y cuenta
con aproximadamente 7.000 instalaciones en todo
el mundo, con cuentas que incluyen a numerosas
empresas que se encuentran entre las compañías
de Fortune 500, así como millones de clientes
individuales en todo el planeta.
<
Siguiente
>
Ford
|