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Los túneles españoles, cada vez más seguros - I

Aún así, el RACE considera totalmente justificado el plan del Ministerio de Fomento para mejorar en dos años su seguridad y equipamiento.

En junio de año 2000 el Ministerio de Fomento dio luz verde a una inversión de más de 5.000 millones de pesetas para mejorar el equipamiento de seguridad de los túneles de carretera situados en la red de su competencia. Tras realizar un exhaustivo análisis de la legislación vigente en otros países europeos, el Área de Conservación y Explotación de la Dirección General de Carreteras preparó un plan de actuación que pretende equipar a todos los túneles de longitud superior a un kilómetro con centros de control, sistemas de video, detectores de humo e incendio, vías de escape e hidrantes para bomberos. Los túneles más cortas también recibirán mejoras. Y todo ello en sólo dos años, antes del verano del 2002.

Para el RACE, esta inversión representa un gasto totalmente justificado a tenor de los resultados de la última serie de visitas efectuada a túneles de carretera en cooperación con otras asociaciones de automovilistas europeas. El estudio de este 2001, continuación del realizado el año pasado, incluyó visitas a los túneles de Guadarrama en la A-6 (entre las provincias de Madrid y Segovia), los túneles de El Negrón en la A-66 entre Asturias y León, y el túnel de Monrepós en la N-330 en Huesca. Para el RACE, el túnel de El Negrón es el más seguro de los tres y el túnel de Monrepós, el menos. Además de estos tres túneles españoles, se visitaron otros 13 situados en Alemania, Austria, Dinamarca, Italia, Noruega y Suiza. En general, y tal y como sucedió ya el año pasado, los resultados siguen siendo muy variables de túnel a túnel. Por otro lado, con los datos disponibles aún no es posible hacer comparaciones entre países.

El RACE y el resto de clubes que participaron en estas visitas tienen serias dudas sobre la seguridad de los túneles en Italia: de diez túneles a quienes se solicitó su colaboración, nueve se negaron a dar explicaciones sobre sus sistemas de seguridad, quizás por temor a obtener una valoración negativa de los mismos. Afortunadamente esta situación no se repite en España, donde en estos dos últimos años se ha contado con toda la colaboración necesaria para efectuar las visitas, tanto por parte del Ministerio de Fomento como por parte de las empresas encargadas de la explotación y mantenimiento de los túneles.

Si hubiera que extraer una única conclusión de este estudio en su edición de 2001, habría que decir que en España hace falta más coordinación entre las administraciones responsables de la gestión y seguridad de los túneles. En el sistema de seguridad de un túnel de carretera en nuestro país intervienen la Dirección General de Carreteras del Ministerio de Fomento (responsable de la construcción, mantenimiento y explotación del túnel), la Dirección General de Tráfico del Ministerio del Interior (encargada, por ejemplo, del sistema de postes SOS en su interior), y la Dirección General de Protección Civil también del Ministerio de Interior (que se ocuparía de la gestión de una eventual emergencia o accidente dentro del túnel). Unificar la responsabilidad y los recursos en una sola administración agilizaría la gestión y el mantenimiento diarios y también la toma de decisiones en caso de emergencia.

Varios problemas

A pesar de que Vidal API UTE I, empresa encargada del mantenimiento del túnel de Monrepós, hace su trabajo eficazmente y de que su estado debe calificarse de "muy bueno", este túnel oscense queda muy lejos de la valoración obtenida por el mejor túnel de este grupo: el túnel de Farchant en Alemania cerca de la localidad de Garmish-Partenkirchen, famosa por su concurso de saltos de esquí. En el caso de Monrepós preocupa especialmente que, de producirse un incendio u otro tipo de emergencia, los bomberos tardarían veinte minutos en llegar hasta su interior y entonces lo único que podría hacerse es recoger las cenizas que quedaran... Tampoco hay mecanismos eficaces para dar instrucciones a los automovilistas y viajeros que se encuentren ante una situación anormal dentro del túnel (como altavoces o sistemas de transmisión de mensajes a través de la radio del coche). Y, finalmente, los postes SOS no funcionaron durante la visita del RACE debido al deterioro que días anteriores había producido la sal utilizada en las labores de vialidad invernal. En opinión del Departamento de Seguridad del RACE, "los responsables del centro de control del túnel deberían ser quienes determinaran los medios necesarios para garantizar la seguridad del mismo (como tener a su disposición permanentemente un vehículo de intervención rápida con equipo para el rescate de personas y la extinción de pequeños incendios) y quienes, por ejemplo, una vez identificada una avería en los postes SOS fueran competentes para su inmediata reparación".

En el caso del túnel de Guadarrama, su seguridad se verá netamente potenciada cuando se construya un tercer tubo que permita la comunicación entre los dos actualmente existentes, de modo que se habilite una vía de escape en caso de emergencia. En realidad, en Guadarrama debería hablarse desde el punto de vista constructivo de dos túneles independientes de un tubo cada uno, antes que de un túnel con dos tubos. En este túnel destacó positivamente el plan de actuación de los trabajadores encargados del mantenimiento del túnel, quienes en caso de emergencia tenían asignado un papel concreto. Por último, los túneles Negrón I y II han sido valorados como "satisfactorios", aunque también se beneficiarán de las mejoras ya previstas para el próximo año, así como de las recomendaciones que se indican a continuación. El sistema informático de supervisión del estado de los sistemas de seguridad en el interior del túnel sorprendió gratamente al consultor contratado por el RACE.

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Fuente: RACE

 

 

   

 

   
   


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